
Psicologa
Si pudiera sentarme a conversar con mi yo de 20 años, le diría que no tiene que tener todas las respuestas. Que está bien sentirse diferente, que no encajar en ciertos moldes no significa estar equivocada, y que cuidar su salud mental no es un lujo: es una necesidad.
En esa época, mi mente empezaba a abrirse, pero venía de una crianza estricta y conservadora. Tenía ideas y sueños que no siempre coincidían con lo que mi familia creía correcto. Esa diferencia de mentalidades me hizo cuestionar muchas cosas… y también sentirme incomprendida. Me tomó tiempo entender que se puede respetar la visión de otros sin renunciar a la propia.
Con el tiempo, aprendí que sentirme segura de quién soy me ayudó a elegir mejor. Ya no aceptaba relaciones —de pareja o de amistad— que no compartieran mis valores o que limitaran mi manera de ver el mundo. Aprendí que amar no significa ceder tu esencia.
Viajar también jugó un papel enorme. Salir de mi entorno me permitió ver realidades distintas, aprender de culturas nuevas y descubrir quién era yo realmente, más allá de lo que había escuchado toda mi vida.
Pero el cambio más profundo vino con la terapia. Ahí entendí que poner límites no es ser egoísta, sino cuidarme. Que no puedo controlarlo todo y que está bien dejar ir lo que no depende de mí.
Los 20s son una etapa en la que todo parece posible… y al mismo tiempo, profundamente incierto. Es cuando tomamos decisiones que marcarán nuestro futuro: estudios, trabajo, relaciones, independencia económica, identidad personal. Y aunque desde fuera parezca que “todo está bajo control”, por dentro podemos sentirnos perdidos, inseguros o atrapados en patrones que no entendemos.
La terapia en esta etapa no es solo para “cuando hay un problema grave”; es un espacio para conocerte a fondo, descubrir de dónde vienen tus miedos, qué creencias te están limitando y qué fortalezas tienes para enfrentar lo que viene. En los 20s aún se están moldeando nuestros hábitos emocionales y relacionales, y aprender a gestionarlos ahora es como sembrar semillas para una vida más sana y plena.
Escribeme por WhatsApp